Cómo el sida no se contagia

Enlace Patrocinado

Conociendo cómo el sida no se contagia, se destierran mitos a partir de una información seria y veraz sobre su transmisión y por ende se logra conocer como sí se contagia.
Cuando una persona es portadora no podrá contagiar a una persona sana a través de un simple abrazo o al estrechar su mano ni siquiera al besar, ya que el virus no penetra mediante la piel.
Si bien los fluidos corporales son transmisores, debe existir una gran concentración del virus para poder ser transmitido. Por lo tanto la respiración, la tos o al hablar si una persona enferma expulsa gotas de saliva no contagia.

Teniendo en cuenta que el VHI, se trata de un virus que no se puede transmitir por medio de la piel, una persona infectada no puede contagiar al utilizar los mismos sanitarios que las personas sanas, por ello tampoco puede transmitirlo si utiliza el mismo teléfono o los utensillos de cocina.
Una persona portadora puede compartir la misma piscina porque no existe posibilidad de contagio en el medio acuático e inclusive también puede secar su piel con la misma toalla compartida con otra persona sana.
Una persona enferma puede tener una mascota, siendo que su mascota no será transmisora del virus a partir de sus pelos, su saliva o su piel.
De hecho tampoco los insectos no son transmisores.
En conclusión cualquier persona enferma de sida puede compartir el mismo sitio de reunión ya sea en el trabajo o en la escuela e inclusive puede cortarse el pelo en el mismo sitio donde asisten personas sanas.
Los centros de estética pueden admitir personas portadoras, ya que el esteticista no será contagiado al ejercerle masajes.
Una persona sana con una buena salud bucal sin caries ni llagas puede practicar respiración boca a boca a otra persona portadora, ya que como lo dijimos anteriormente, la saliva no es un vector de contagio.
En el caso de una jeringa olvidada en un parque y encontrada por un niño, éste puede infectarse si esa jeringa con sangre entró en contacto con la sangre de ese niño sano, pues esa sangre infectada debería haber entrado en contacto con la sangre del niño sano para poder ser contagiado.
Manteniendo controles de higiene y esterilizando los instrumentos, el odontólogo o el podólogo no tiene posibilidad de contagio con un paciente infectado.
Las manchas de sangre accidentales tampoco tienen que ver con el contagio, mientras no exista contacto de sangre a sangre.
Por lo tanto una persona contagiada puede llevar una vida social dentro de los parámetros normales siempre que la población se encuentre informada, pues hoy en día existe en cualquier medio gráfico o audiovisual suficiente información a fin de que las personas enfermas no sean despreciadas como sí sucedió en épocas pasadas cuando esta enfermedad infectocontagiosa recién se estaba investigando, lo cual creó demasiada confusión y por ende los portadores no eran aceptados y eran soslayados tanto en la escuela como en el lugar de trabajo, pues el desconocimiento les impedía compartir elementos comunes de la vida cotidiana debido a desconocer cómo el sida no se contagia.

Deje sus comentarios

*